Volar sin alas en la zona roja

Cuatro. Sí, exactamente cuatro son las veces que estuve en ese lugar. De la familia me sentí parte desde el primer mate de tereré que compartí con don David el día de la inauguración en el 2012. Y aunque ahora me salteo el arborismo, volar en esa tirolesa es una de las mejores sensaciones de mi vida. Por eso no dudo cuando me preguntan cual es mi lugar preferido de Paraguay: Chacurrú. 

Vista desde el mirador
Cuando era chica, o más bien, hasta la primera vez que estuve allí, me imaginaba a Pedro Juan Caballero más o menos como en las películas de acción. Una zona roja, sangrienta; pensaba que todos los pobladores serían drogadictos. Es lo que se ve en la tele, lo que se lee en los diarios. Menos mal me fui, menos mal existe internet y menos mal, a una familia “loca” se le ocurrió invertir ahí en el rubro menos pensado hasta entonces: el turismo. 


Circuito de arborismo

El día de la inauguración estaba la ministra de Turismo, Liz Cramer, y una comitiva de unos 30 periodistas. Don David González estaba nervioso, sonreía pero en su mirada -una de las más francas que hoy conozco- los nervios se hacían evidentes. Sus hijas y su esposa estaban a su lado, ayudando incansablemente.
Tanta tensión no era para menos. No era un emprendimiento cualquiera. Querían atraer a los turistas a una región que solo salía en las noticias por “ajustes de cuentas”. Pero la familia estaba segura de querer compartir su tesoro y demostrar que Amambay tiene verdaderas riquezas naturales.


Salto San Juan (2017)

Hoy, cinco años después, están más seguros que nunca de que hicieron lo correcto. Personas de todo el mundo ya estuvieron en la reserva y disfrutaron de esta experiencia con la naturaleza. Todos recibidos con la misma sonrisa franca de esta familia soñadora.
Chacurrú está a unos 15 km del centro de Pedro Juan Caballero, con caminos de todo tiempo y alojamiento para 60 personas. Una extensa área de camping y una enorme pileta para tirarse de bomba después de una caminata por las 25 hectáreas del bosque… o al menos una parte ya que 15 de estas hectáreas, son de bosques nativos y hay varios saltos de agua un poco más alejados de las instalaciones principales.

Uno de los numerosos saltos del complejo. (Año 2015).
Pero, no nos engañemos, en el segundo lugar de las mejores cosas de Chacurrú, está el Canopy Tour. Debo admitir que por gorda y pilla, solo hice el circuito de arborismo dos veces, las otras dos guardé todas mis energías para subir al cerro y tirarme de la mejor tirolesa. 

Sí, esto merece un párrafo aparte. La tirolesa, ese “cablecito” al que le tenía pavor hasta que me dijeron “no necesitás hacer ningún esfuerzo” y “los cabos aguantan hasta 200 kilos”, es una de las mejores sensaciones. Es volar amigos, volar. Cruzar de cerro a cerro, pasar por encima de todos los árboles y de un arroyo que… ok, tal vez la primera vez no te animes a mirar ¡pero para es increíble!. 

Y terminar esta aventura haciendo rapel es la cereza de la torta, este deporte extremo es “había sido” un talento que yo tenía oculto quien sabe donde.
En realidad antes de lanzarme estos 30 metros de descenso pegadito a un salto de agua espectacular, le pregunté bien en confianza a uno de los guías qué era lo que tenía que hacer. Me dijo “ponete en cuclillas y descendé con tu espalda recta como si estuvieras caminando. Cuando sientas que llegás al final del muro, impulsáte hacia afuera y no hagas esfuerzo con tu mano izquierda, con la derecha andá soltando despacito, con eso vas a controlar la velocidad”. Supremo… no hay nada más que decir. Mis colegas me miraban admirados desde abajo, parecía una profesional, fue genial y no sé si por esa soberbia o por lo emocionante que es bajar despacito a solo metros de un salto de agua tan hermoso como el San Juan.

Lo que tenés que saber
El Canopy Tour está dividido en cuatro etapas que incluyen actividades como arborismo con seis puentes colgantes de hasta 30 m de altura, senderismo, la tirolesa con unos 140 m de distancia y 40 m de altura, y rapel al costado del salto San Juan, de casi 30 m de altura. El costo del recorrido es de G. 130.000 por persona, con los que se puede pasar todo el día en el establecimiento, incluida también la pileta.
Chacurrú tiene un importante flujo de visitantes durante todo el año, por eso es importante que reserves con anticipación y lo podés hacer a través de StayPy, una plataforma segura, confiable y sin cargos adicionales.

La pileta fue uno de los grandes sueños de don David. Recién hace poco más de un año, se pudo habilitar.
Cuando vayas, no desaproveches la oportunidad de conocer el centro de Pedro Juan Caballero. Una ciudad que, muy lejos de lo que puedas leer o ver en las noticias, está llena de gente amable que vive del comercio así que podés aprovechar para hacer compras a precios excelentes. También hay parques y museos muy interesantes. Además, la cordillera del Amambay da unas vistas impresionantes, ideales para las fotos.
Como ves, el único peligro de que visites un lugar tan lindo como Chacurrú, un lugar que considero mi casa, es que te enamores como yo y quieras volver siempre.

Mónica Bareiro – https://guaranideviaje.com/chacurru-favorito-paraguay/

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